SONRÍE, ¡HOY EMPIEZA UNA NUEVA VIDA!

EL RINCON DE MI CAJITA ROSA - REMEMBER

15.11.2017 09:23

Se suele decir que no es bueno mirar demasiado al pasado, y más si te ha tocado vivir momentos difíciles, pero por mucho que te duela, a veces está bien recapitular para comprender el valor de la vida. En mi caso, sé que tengo una nueva oportunidad y debo exprimirla al máximo, porque de vida sólo hay una.

En un rincón de mi mente, tengo una cajita de color rosa, donde guardo los recuerdos más dolorosos producidos por el inesperado y repentino cáncer. ¿Por qué mi cajita es de este color? Porque el color rosa es el símbolo del Cáncer de Mama, pero como sabéis, el cáncer no es de color de rosa, pero si es el indicador de alerta para hacernos las revisiones y detectarlo a tiempo. Así fue como yo lo descubrí. Y como os he explicado, de vez en cuando hay que abrir esta cajita.

Hoy después de un día de estrés, a golpe de reloj y nervios, he decido abrir mi caja. En ella he encontrado el día en que un doctor con bata blanca, cara seria y con voz casi apagada, me decía “Tienes cáncer de mama”, directamente, con todas las letras y sin adornos. Creo que en varias ocasiones os he explicado mi reacción. Fue como si no fuese conmigo, mi mente no lo asimilaba, no era real, sino una pesadilla, me despertaría en algún momento, y habría sido un mal sueño...

    foto: Jordi Clopés

 

CÁN-CER, palabra de tan solo dos sílabas, pero un gran temor al escucharla para todo el mundo. ¿Quién no conoce algún vecino, amigo, conocido o compañero de trabajo que haya tenido o tenga cáncer? pero que te lo digan a ti o algún familiar cercano, es una noticia inimaginable.  

Llegué a casa, era media tarde, y me repetía una y otra vez: ¿Y ahora qué? No sabía que debía de hacer, que pasaría. Mi familia y amigos estaban ahí ofreciéndome su apoyo, pero me sentía incomprendida, necesitaba saber y conocer la enfermedad de primera mano. Un día, una amiga me habló de Albert, del blog “Vivir a contracorriente”, él me hizo cambiar el chip y me dio la fuerza que necesitaba para luchar y no rendirme.  Me dio consejos y me entendía perfectamente por el momento que estaba pasando, me sentía perdida y me dibujo el camino con su sonrisa. Albert llevaba mucho tiempo luchando contra el cáncer, con tan solo 21 años había pasado por 4 tumores. Leer su historia y recibir sus mensajes que me enviaba animándome, fue una dosis de energía y fuerza que necesitaba para tirar hacia adelante.

Pocos días después, me puse delante del ordenador y empecé a escribir todo lo que estaba viviendo, fue mi terapia. Hasta que un día decidí publicarlo y así nació La Esencia de Vivir. Porque me di cuenta de que podía ayudar a otras personas, de la misma manera que Albert me ayudó a mí. En aquel momento me sentí sola, pero realmente no lo estaba, no lo estamos, somos muchos que padecemos esta enfermedad.

A los pocos días comencé a recibir muchos mensajes, de personas que estaban pasando la misma enfermedad y dándome las gracias por explicar mi experiencia porque se sentían identificadas. Hice la página de Facebook “La Esencia de Vivir” y un tiempo después la de Instagram @laesenciadevivir. En las redes sociales cada vez nos vamos uniendo más guerrer@s de batalla, y en la distancia virtual nos damos fuerzas y abrazos, donde fluye la energía que necesitamos para mantenernos arriba y no rendirnos en la lucha del día a día que conlleva esta enfermedad. En medio de este camino te encontraras piedras y montañas, pero solo son eso, piedras que debes saltar y montañas que debes subir, solo depende de ti, de quererte y creer en ti.

De momento, mi mente cierra la cajita rosa, ahora tengo muy presente todo lo que he luchado y sé que pronto podré pasar página a esta enfermedad que entró sin avisar como un vendaval donde nos cambió la vida totalmente en un segundo. Me quedan tres años por delante, pero hoy sé que no estoy sola, y que juntos podemos luchar. Porque lo que no sabe ni entiende el cáncer es de solidaridad, unión y sonrisas.

Gracias a tod@s los que estáis ahí tras las redes sociales, y los ánimos que me enviáis siempre. Simplemente GRACIAS.