• La Vida Urge y el Tiempo Apremia

    Hace mucho tiempo que no paso por aquí, que no escribo un artículo. ¿Y por qué? Seguramente el vuelco que ha dado mi vida desde el cancer. O el miedo, ese temor que te bloquea. Esa arma de autodefensa, que de hecho la podemos considerar una virtud: el miedo. Hasta que coges las fuerzas (no sé cómo) y te enfrentas, buscas la puerta de salida, la que te lleva a la vida. Lidiando con la pandemia Seguimos en estado de alarma, a causa de la pandemia del Coronavirus (Covid-19). Estoy convencida de que esta marea del virus a nivel mundial, quedará escrita para la historia. Ahora mismo, estoy sentada en el sofá de mi terraza con una limonada fresca y delante del portátil. Con necesidad de explicar lo que he vivido y estoy viviendo en estos días históricos.  Pero no os machacaré de virus, que ya bastante tenemos. Lo que pienso es que las demás enfermedades siguen ahí, pero mudas. Y sigo viendo como mueren gente de cáncer, de infartos… triste, ¿verdad?  ¿Cómo valorar nuestro tiempo? En varias ocasiones os he contado, que el cáncer me enseñó lo que vale la vida. Y es que de vida solo tenemos una, pero no la valoramos, no la vivimos, si no la vemos pasar. Cuantas veces os habéis dicho:  _Uff! Como pasa el tiempo… desde que cumplir los 30 ha pasado volando! - o -Uff! Fue tener a mi hijo, y mira como esta ya, no me he dado ni cuenta, y ya es mayor de edad. Y yo más vieja/o. Así que, media vida ha pasado como un rayo, sin poder saborearla.  Respiremos un poco Trabajamos, trabajamos, para poder pagar facturas, impuestos, hipotecas, alquileres… Vamos a golpe de reloj a todas partes, o nos pasamos horas delante de un móvil, de la televisión devorando series… en fin. De esto cada vez, soy más consciente. Entonces, ahora, cuando me encuentro en una de estas situaciones, pongo el freno de mano, reflexiono y cambio automáticamente. O al menos intentar reducir el estrés. Trasmitir a los demás tranquilidad, y todo será mejor, pero sobre todo por nuestra salud. Buscar en las cosas que te gustaría hacer, compartir, crear, sentir que vives de verdad. Lo único urgente que hay aquí es la VIDA, como decía Pau Donés cantante del grupo Jarabe de Palo, fallecido el 9 de junio del 2020 de cáncer de colón. Esta frase se me ha quedado tatuada en mi mente. Muchas veces la recuerdo.  Recta final de una aventura Si todo va bien, el mes que viene acaba mi tratamiento definitivo del cáncer de mama, habrá pasado 5 años. Durante este tiempo, mi vida ha sido una enorme montaña rusa, impresionante. Un gran huracán ha girado dentro de mí. Poco a poco voy colocando las piezas  en su sitio, pero cuando creo que está en su lugar, veo que esa pieza ahí no encaja, y vuelves a darle vueltas a la cabeza, como poder cambiar, como poder vivir sin miedos, sin nervios, sin mirar atrás. No es nada fácil, pero también sé que no hay nada imposible.  Muchas veces sueño con los ojos abiertos, imagino miles de luces de colores a mi alrededor con mi hijo, riéndonos sin parar, llorando, pero de alegría. Si me preguntáis cual es mi hobbie, os diría sin duda “reír”, cualquier cosa que me haga reír, porque me activa, me llena de alegría, me da vida, en definitiva, me cura. Sueños ¡sueños son! Los sueños, sueños son, pero cuando algo anhelas, puedes convertirlos en realidad. Creer en ti, en que puedes conseguir lo que te propongas, es una ilusión, un espíritu de vida. Puede sonar tópico, pero entonces ¿qué es para vosotros vivir? Está claro que no todo es de color de rosa, pero como os decía, la vida urge, y cada minuto que pasemos mal, resta. En algún lugar de nuestro cuerpo debemos tener nuestra fecha de caducidad, que no la sabemos. Pero cuando por las mañanas levantes la persiana, sonríe que seguimos una vez más!, hacia la puerta de la vida, nuestra felicidad.
  • El rincón de mi cajita rosa – Remember

    Se suele decir que no es bueno mirar demasiado al pasado, y más si te ha tocado vivir momentos difíciles, pero por mucho que te duela, a veces está bien recapitular para comprender el valor de la vida. En mi caso, sé que tengo una nueva oportunidad y debo exprimirla al máximo, porque de vida sólo hay una. El recuerdo doloroso del cáncer En un rincón de mi mente, tengo una cajita de color rosa, donde guardo los recuerdos más dolorosos producidos por el inesperado y repentino cáncer. ¿Por qué mi cajita es de este color? Porque el color rosa es el símbolo del Cáncer de Mama, pero como sabéis, el cáncer no es de color de rosa, pero si es el indicador de alerta para hacernos las revisiones y detectarlo a tiempo. Así fue como yo lo descubrí. Y como os he explicado, de vez en cuando hay que abrir esta cajita. Reviviendo la noticia inesperada Hoy después de un día de estrés, a golpe de reloj y nervios, he decido abrir mi caja. En ella he encontrado el día en que un doctor con bata blanca, cara seria y con voz casi apagada, me decía: Tienes cáncer de mama directamente, con todas las letras y sin adornos. Creo que en varias ocasiones os he explicado mi reacción. Fue como si no fuese conmigo, mi mente no lo asimilaba, no era real, sino una pesadilla, me despertaría en algún momento, y habría sido un mal sueño... CÁN-CER, palabra de tan solo dos sílabas, pero un gran temor al escucharla para todo el mundo. ¿Quién no conoce algún vecino, amigo, conocido o compañero de trabajo que haya tenido o tenga cáncer? pero que te lo digan a ti o algún familiar cercano, es una noticia inimaginable. Gran ayuda inolvidable Llegué a casa, era media tarde, y me repetía una y otra vez: ¿Y ahora qué? No sabía que debía de hacer, que pasaría. Mi familia y amigos estaban ahí ofreciéndome su apoyo, pero me sentía incomprendida, necesitaba saber y conocer la enfermedad de primera mano. Un día, una amiga me habló de Albert, del blog “Vivir a contracorriente”, él me hizo cambiar el chip y me dio la fuerza que necesitaba para luchar y no rendirme. Me dio consejos y me entendía perfectamente por el momento que estaba pasando, me sentía perdida y me dibujo el camino con su sonrisa. Albert llevaba mucho tiempo luchando contra el cáncer, con tan solo 21 años había pasado por 4 tumores. Leer su historia y recibir sus mensajes que me enviaba animándome, fue una dosis de energía y fuerza que necesitaba para tirar hacia adelante. Pocos días después, me puse delante del ordenador y empecé a escribir todo lo que estaba viviendo, fue mi terapia. Hasta que un día decidí publicarlo y así nació La Esencia de Vivir. Porque me di cuenta de que podía ayudar a otras personas, de la misma manera que Albert me ayudó a mí. En aquel momento me sentí sola, pero realmente no lo estaba, no lo estamos, somos muchos que padecemos esta enfermedad. No estamos solos A los pocos días comencé a recibir muchos mensajes, de personas que estaban pasando la misma enfermedad y dándome las gracias por explicar mi experiencia porque se sentían identificadas. Hice la página de Facebook “La Esencia de Vivir” y un tiempo después la de Instagram @laesenciadevivir. En las redes sociales cada vez nos vamos uniendo más guerrer@s de batalla, y en la distancia virtual nos damos fuerzas y abrazos, donde fluye la energía que necesitamos para mantenernos arriba y no rendirnos en la lucha del día a día que conlleva esta enfermedad. En medio de este camino te encontraras piedras y montañas, pero solo son eso, piedras que debes saltar y montañas que debes subir, solo depende de ti, de quererte y creer en ti. El cáncer no entiende de solidaridad De momento, mi mente cierra la cajita rosa, ahora tengo muy presente todo lo que he luchado y sé que pronto podré pasar página a esta enfermedad que entró sin avisar como un vendaval donde nos cambió la vida totalmente en un segundo. Me quedan tres años por delante, pero hoy sé que no estoy sola, y que juntos podemos luchar. Porque lo que no sabe ni entiende el cáncer es de solidaridad, unión y sonrisas. Gracias a tod@s los que estáis ahí tras las redes sociales, y los ánimos que me enviáis siempre. Simplemente GRACIAS.
  • Investigación cáncer de pulmón Dr. Joaquim Bosch

    La silibinina, un posible potenciador de los tratamientos oncológicos para el cáncer de pulmón. Las semillas del cardo mariano han sido utilizadas des de tiempos antiguos como un remedio medicinal para las enfermedades del hígado. En la década de los 90, varios estudios pre-clínicos observaron que la silibinina, substancia natural presente en las semillas del cardo mariano, podía tener actividad protectora frente la toxicidad de diferentes fármacos citostáticos. Posteriormente también se ha descrito que la silibinina puede tener actividad antitumoral en diferentes tipos de cáncer (incluyendo el cáncer de pulmón) tanto en líneas celulares tumorales como en animales (ratones). El cáncer de pulmón unos de los más letales El cáncer de pulmón es actualmente el cáncer más letal, suponiendo aproximadamente el 25% de las muertes por cáncer en los países desarrollados. Des de el año 2013 en el ICO Girona se realizaron varios estudios de papel que pueden tener la silibinina en el cáncer de pulmón. Avance en reducción de metástasis Ahora hace un año, el equipo liderado por el Dr. Joaquim Bosch (ICO Girona-Hospital Josep Trueta) reportó dos casos de pacientes con cáncer de pulmón y metástasis cerebrales resistentes a la quimioterapia y radioterapia que obtuvo una mejoría clínica y radiológica (reducción del volumen de las metástasis cerebrales del 70-85%) al iniciar un suplemento nutricional que contenía esta substancia. Dado este esperanzador resultado pre-liminares, hay que seguir impulsando esta línea de investigación traslacional. Acto benéfico de La Esencia de Vivir contra el cáncer de pulmón (2017) Los beneficios obtenidos en esta actividad solidaria (Master Class Spinning solidari) se destinaran a seguir profundizando en el papel que tiene la silibinina en la reversión de la resistencia con los tratamientos oncológicos a nivel pre-clínico en el cáncer de pulmón. Esta investigación permitirá disponer de valiosa información para saber que tratamientos oncológicos actualmente disponibles pueden ser sinérgica administración de la silibinina. La información obtenida permitirá diseñar estudios clínicos que permitan incorporar la silibinina al arsenal terapéutico hoy en día disponible contra esta enfermedad. La investigación se realizará en colaboración con el grupo de recerca del Laboratorio de Cáncer y Metabolismo liderado por el Dr. Javier Menéndez, ubicado en las instalaciones del IDIBGI. Dr. Joaquim Bosch Barrera Institut Català d'Oncologia - Oncologia Médica - Hospital Universitario de Girona Josep Trueta - Profesor Asociado -Departamento de Ciéncias Médicas - Facultat de Medicina - Universidad de Girona Por este motivo, puedes inscribirte aquí https://www.la-esencia-de-vivir.com/inscripcions/ puedes hacer también tu aportación. Gracias por vuestra colaboración.
  • Mi cicartiz, señal de victoria

    Han pasado ya tres meses que acabé mi última sesión de la quimioterapia subcutánea, aun me queda por delante casi 5 años de tratamiento hormonal con la pastilla “mágica”, el tamoxifeno, una medicación que también tiene sus efectos secundarios: algún dolor muscular, días de cansancio, pérdida de memoria, despistes e insomnio. Pero lo más duro ya ha pasado. Paciencia y superación Ha sido un camino largo, lleno de baches y de subidas, donde intentabas mirar para ver el final del camino, pero la densa niebla no te dejaba ver… ese sendero lo tenias que hacer pasito a pasito y con mucha paciencia para no tropezar, y conforme te ibas acercando, poco a poco la niebla iba desapareciendo y un radiante sol alumbraba el final del trayecto, después de tanto tiempo, casi no te lo puedes creer. Tienes una sensación de libertad, te invade una gran emoción, quieres gritar y llorar de alegría a la vez. No estoy sola, hay más como yo... Durante el camino, me he cruzado con personas que estaban haciendo el mismo recorrido, luchando por sobrevivir. A la vez, gente que pasaba y te tendía la mano para ayudar a pasar los obstáculos, personas anónimas que ahora se han convertido en grandes amigos. Cicatriz una señal de victoria El cáncer te deja llena de cicatrices, interior y exterior. Las cicatrices de dentro con el paso del tiempo se irán curando, (aunque parezca que nunca se vaya a sanar), hay que aprender y trabajar tu interior, ya no somos la misma persona de antes de la enfermedad, somos otra más fuertes, tenaz y audaz. En cambio, la cicatriz de fuera, siempre estará, pero mirarla será una señal de victoria, un recuerdo de la lucha de una batalla vencida. Cada vez que salgo de la ducha y me miro al espejo, lo primero que veo es la cicatriz, la acaricio muchas veces y me digo: estoy aquí, estoy viva. Por eso, no temas en mostrar tu huella, no tengas miedo en mirarla, es tu símbolo de victoria personal. Modelo por un día Hace un par de meses, tuve la oportunidad de participar en un proyecto de fotografía mostrando la cicatriz. Fue una gran experiencia, jamás pensé que haría algo así, pero todas las chicas que estuvimos en esa sesión fotográfica, con las misma enfermedad, nos sentimos modelos por un día, a pesar de nuestras cicatrices, no había vergüenza, ni miedos éramos mujeres sin complejos. Gracias al fotógrafo Jordi Clopés y a la maquilladora Yasmina Tenorio, ese día aprendimos a querernos tal y como somos, esa experiencia vivida en el estudio, nos dio una inyección de energía y los posibles complejos desparecieron. El poder compartirlo con otras personas que han pasado por lo mismo, te das cuenta de que no estás sola. Confianza, optimismo y fortaleza Ese día vivimos muchas emociones, que son difíciles de explicar. Te sientes liberada por un lado y por el otro te ayuda a aceptar el distintivo que nos ha dejado marcado. Este proyecto fotográfico puede ayudar y a concienciar a mucha gente, ya que se muestra una realidad que no se ve, son duras, pero a la vez, hay fortaleza y optimismo. No son fotos de personas derrotadas, sino, somos gente mostrando fuerza y energía. Mi hijo, la mejor medicina emocional Días después volví al estudio para hacerme una foto con Marc, mi hijo. Él me ha dado el empuje para tirar adelante durante todo este tiempo. Y quería compartir con mi niño ese instante, inmortalizar el momento acariciando el estigma que llevo en mí. Una caricia, un beso, un abrazo… la mejor medicina emocional que puedes recibir, como algo tan pequeño te pueda dar algo tan grande.
  • Nueva vida después del cáncer

    Vivimos la vida sin darnos cuenta de todo lo que tenemos. Podemos levantarnos, dar a un interruptor y se enciende una luz, dar un giro a un grifo y nos sale agua. Tenemos una familia y unos amigos, que cuando necesitamos cualquier cosa descolgamos el teléfono y llamamos. Mirar a tu hijo y poder acariciarle. Parece todo muy normal, pero no lo sabemos valorar, hasta que,  por una grave enfermedad, vemos que es posible  que todo eso lo podamos perder. Confianza en mis ángeles vestidos de blanco Van pasando los días, y me voy recuperando. He dejado cosas atrás, y estoy empezando una vida mejor, con muchas ilusiones, con ganas de vivir. Soy feliz, llena de alegría y de vitalidad, todo esto gracias a confiar en mi doctor oncólogo, por ofrecerme los tratamientos que me han curado, a pesar de la agresividad que conllevaba, con fuerza y positivismo se puede conseguir y superar esta gran batalla. Los médicos, me han dado seguridad y tranquilidad al saber que me estaban curando y matando todo lo malo que había dentro de mí, eso me hacía sentirme segura. No puedo olvidarme del equipo oncológico de enfermeras y técnicos del ICO, por el gran trabajo que hacen, y siempre con una sonrisa, son como ángeles. Lidiando con el cáncer En este año he descubierto nuevas emociones y sentimientos, he aprendido poco a poco a no tener miedo y a confiar en que todo va a salir bien, en que pronto volverá mi vida anterior, pero eso sí, con otra filosofía… y a partir de ahora empieza una nueva vida llena de vivencias y recuerdos que jamás podré olvidar. Aprender a dejarnos cuidar Unas de las cosas importante para afrontar la enfermedad, es poder hablar del cáncer sin miedo, sin tabú. Conocerlo y saber de él, porque así seremos más fuertes. Para ello debemos tener una actitud positiva, quererte y dejar que los demás te ayuden. Dar y ayudar es fácil, pero pedir ayuda a veces es lo más difícil o sobre todo reconocer que la necesitamos. Cuando estamos enfermos a veces nos volvemos un poco egoístas en ese sentido. No nos damos cuenta que nos tienden la mano, y que la podemos coger. Pero debemos de aprender a dejarnos cuidar y mimar. También debemos de acordarnos de la gente que tenemos a nuestro alrededor, nuestros familiares y amigos, porque también sufren, tanto como nosotros. Debemos mostrarnos con una sonrisa, así nos ayudaremos mutuamente, todo será más fácil. A por una nueva vida... Cuando el tratamiento del cáncer ya ha terminado, esperamos que la vida vuelva a ser igual que era antes, pero no es así, algo ha cambiado, de entrada llevamos tatuado para siempre la palabra CÁNCER. Ser una superviviente de un cáncer a veces conlleva a tener el temor de que  vuelva a regresar, pero debemos curarnos poco a poco esas cicatrices emocionales que nos ha provocado la enfermedad. Unas de las preguntas que me hacía a menudo era: ¿Y después qué? pues, hay que vivir el día a día, cada minuto, olvidando el pasado y no pensar en el futuro, vivir el momento disfrutándolo al máximo. Cada día es un día de felicidad, existimos, por lo tanto vivimos… Desechemos las cosas que nos dañan y quedémonos con las que nos hacen felices. Así es como he decidido vivir, esta es, mi esencia de vivir. Proyectos solidarios Unas de las ilusiones de esta nueva vida, ha sido lanzar una campaña de bolígrafos solidarios de la Esencia de Vivir, y destinar todos los beneficios a la Fundación Oncolliga Girona. Crear este proyecto, poniendo mi granito de arena, con cariño e ilusión ha sido muy gratificante.  Durante este trayecto solidario, he conocido a personas que están pasando por esta enfermedad, y hemos compartido emociones y vivencias sufridas con el cáncer. También he podido hablar con familiares y amigos que tienen algún ser querido relacionado con la enfermedad. Te explican sus temores, porque no saben cómo pueden ayudarles, ya que para ellos es un mundo desconocido. Y es cuando te das cuenta de lo mucho que también sufren las personas que tenemos alrededor. Seguimos caminando... Ahora continuo hacia delante, me quedan cuatro meses de tratamiento subcutáneo de Herceptin, y 5 años por delante de Tamoxífeno (pastillas hormonales), un cóctel que me provoca dolores musculares y un poco de cansancio, pero sé que estoy en la recta final, seguiré caminando…Tengo suerte.